Impacto social comunitario

Parque de las 7 Leyendas – Cochas Grande

Este proyecto de turismo responsable conecta la memoria oral del Parque con acciones actuales de educación ambiental, emprendimiento cultural y protección de los nacientes de agua. Cada visita se convierte en un pacto para honrar las historias y activar cambios tangibles en la comunidad de Cochas Grande.

7 leyendas
Ruta completa con mediación comunitaria.
+120 familias
Participan en actividades educativas.
3 ejes
Educación, economía local y regeneración.

Ruta inmersiva

Vive el parque como aula viva

  • Mapas descargables y códigos QR comunitarios.
  • Talleres STEAM y gastronomía local.
  • Monitoreo participativo de agua y biodiversidad.

Propósito

Impacto social en el Parque de las 7 Leyendas

Co-creamos rutas interpretativas con las comunidades de Cochas Grande para visibilizar los saberes ancestrales, promover oportunidades económicas y conservar un ecosistema andino extraordinario. Cada estación combina relatos, talleres y acciones medibles para que escuelas, viajeros y organizaciones se sumen a la regeneración del territorio.

Turismo regenerativo Educación intercultural Justicia climática

Educación viva

Diseñamos guías pedagógicas descargables y experiencias con desafíos STEAM para niñas, niños y adolescentes.

Economías locales

Vinculamos emprendedores rurales, organizaciones sociales e iniciativas gastronómicas basadas en productos nativos.

Monitoreo comunitario

Cada visita alimenta indicadores de agua, biodiversidad y participación que se comparten en asambleas abiertas.

Recorrido guiado

Explora cada estación del parque

Selecciona una leyenda para saltar directamente a la historia, conocer las acciones comunitarias asociadas y visualizar los datos clave del territorio.

  1. 01. Silla Huanca
  2. 02. Amaru Pozo
  3. 03. Túnel del Zorro
  4. 04. Muchca Uclo
  5. 05. Santuario del Pagapu
  6. 06. Chicche Puquio
  7. 07. Cachipata
Vista de la Silla Huanca en Cochas Grande

Leyenda 01

Silla Huanca

La Silla Huanca se alza sobre la colina central como el punto de reunión ancestral de los sabios Hatun Wasis. Desde su forma pétrea se domina todo Cochas Grande, convirtiéndola en un mirador ceremonial que vincula pasado y presente. Allí iniciamos la ruta, invitando a contemplar la memoria viva del pueblo.

Historia e interpretación

Los mayores cuentan que la Silla Huanca fue labrada por manos místicas para recibir al Apu Waqrapukyo durante los solsticios. Cada sol amanecía con las comunidades portando ofrendas de maíz, chicha dulce y hojas de qantu. La piedra conserva un tallado en forma de espiral que señala los valles, y quienes se sientan allí deben comprometerse con la verdad. En nuestras visitas guiadas invitamos a respirar profundo, a escuchar el viento chocando con las lomas y a formular un compromiso personal con el territorio. El relato nos recuerda que el liderazgo en Cochas Grande no se impone; se gana caminando junto a la comunidad. Por eso, la experiencia concluye con un círculo de palabra donde los visitantes proyectan acciones concretas para proteger las quebradas y los abuelos reconocen nuevas alianzas.

Laguna del Amaru Pozo con reflejos turquesa

Leyenda 02

Amaru Pozo

Amaru Pozo es una laguna profunda donde, según la memoria oral, reposa la serpiente de agua que fertiliza las chacras de Cochas Grande. El pozo marca el inicio del corredor hídrico comunitario y nos ayuda a hablar de agua segura, siembras tempranas y reciprocidad. Su espejo turquesa conecta espiritualidad y manejo ambiental contemporáneo.

Historia e interpretación

Las abuelas narran que el Amaru, ser bicéfalo hecho de lluvia y trueno, emergió para enseñar a la comunidad a canalizar el agua sin romper la armonía con la puna. Cada vez que la sequía amenazaba, los guardianes se acercaban al pozo con mates de muña, colocando al borde pequeñas sogas teñidas de cochinilla para recordar la dualidad entre abundancia y escasez. Hoy recreamos ese ritual con elementos contemporáneos: una cartografía participativa y un diálogo sobre tecnologías de riego por goteo fabricadas localmente. Cuando la historia llega al clímax, pedimos guardar silencio para escuchar el eco del agua golpeando las paredes, un sonido grave que simboliza la voz del Amaru. La narrativa culmina con el compromiso de medir el uso doméstico del agua y compartir datos abiertos con otras comunidades del valle.

Entrada al Túnel del Zorro entre andenes

Leyenda 03

Túnel del Zorro

El Túnel del Zorro se abre entre andenes antiguos y matorrales de quinual, formando un pasaje subterráneo donde la fauna aprende a sobrevivir. Esta leyenda relata cómo el zorro se convirtió en mensajero entre Cochas Grande y las alturas, alertando sobre peligros. Hoy la usamos para explicar los corredores biológicos y la convivencia respetuosa con especies nativas.

Historia e interpretación

Cuando las nubes bajaban como mantas, los cuidadores de la quebrada Pedregosa pedían al zorro Runqay que guiara a quienes venían de noche. El animal recorría el túnel olfateando hierbas y dejando huellas de barro que, según el mito, brillaban cuando alguien mentía. En nuestras rutas invitamos a caminar en penumbra con lámparas solares, recreando la sensación de internarse en la tierra para escucharla. Allí hablamos de bioingeniería ancestral: el túnel evita deslizamientos porque distribuye el agua por galerías laterales. También recordamos que Runqay castigó a un cazador desleal encerrándolo en silencio hasta que ofreció sembrar quinuales nuevos. La moraleja inspira nuestros acuerdos actuales de monitoreo participativo de fauna con cámaras trampa y compromisos escritos en un cuaderno comunitario sellado dentro del túnel.

Terraza circular de Muchca Uclo

Leyenda 04

Muchca Uclo

Muchca Uclo es la terraza circular donde se celebra la llegada de las lluvias tempranas. Su nombre evoca el abrazo entre la tierra húmeda y la comunidad que danza descalza. La leyenda cuenta que allí germinan las semillas escuchando cantos femeninos que equilibran al valle. Es nuestro espacio para hablar de gastronomía, salud y afecto colectivo.

Historia e interpretación

En Muchca Uclo las jóvenes agricultoras de antaño se reunían con fogones portátiles y mates dulces para agradecer a la lluvia Muchca, descrita como niña juguetona que pintaba con polen los mantos de sus hermanas. La leyenda relata que, si alguien entraba al círculo con pensamientos egoístas, el suelo se agrietaba levemente para recordarle su rol en el ayllu. Hoy recreamos ese ritual tejiendo coronas de ichu y preparando una degustación de papas nativas acompañadas de cushuro. Mientras compartimos los platos, contamos cómo la ciencia local mezcla saberes ancestrales con nutrición moderna para combatir la anemia infantil. El relato cierra con la promesa colectiva de sembrar una nueva parcela comunitaria cada temporada, destinando su producción a comedores escolares y a familias cuidadoras del parque.

Apacheta del Santuario del Pagapu

Leyenda 05

Santuario del Pagapu

El Santuario del Pagapu resguarda una apacheta que recibe ofrendas para equilibrar los ciclos productivos de Cochas Grande. Este lugar sagrado conecta el Parque con los Apus tutelares y recuerda la obligación de devolver lo recibido. Invitamos a los visitantes a escribir deseos, purificar semillas y comprometerse con acciones concretas para la justicia climática.

Historia e interpretación

En el Santuario del Pagapu nos reciben piedras volcánicas acomodadas en espiral y un altar de barro donde, hace siglos, las familias dejaban miniaturas de sus cosechas para pedir protección. El mito cuenta que el Pagapu caminaba de noche revisando cada ofrenda: si encontraba plásticos o metales ajenos a la tierra, enviaba vientos helados como advertencia. En la actualidad transformamos ese relato en un laboratorio de consciencia ambiental. Los participantes seleccionan semillas limpias, las lavan con agua de hierbas y las depositan en pequeñas canastas de totora junto a promesas escritas sobre reducir residuos, reutilizar el agua doméstica o cuidar abejas nativas. Terminado el rito, construimos una apacheta colectiva con piedras que simbolizan los proyectos sociales activos. Así demostramos que la reciprocidad andina sigue vigente y que la innovación también puede ser un acto ceremonial.

Manantial de Chicche Puquio rodeado de vegetación

Leyenda 06

Chicche Puquio

Chicche Puquio es un manantial escondido entre rocas rojizas que canta con diferentes tonos según la hora del día. Su leyenda explica cómo las mujeres recolectoras aprendieron a leer la música del agua para anticipar lluvias y heladas. Hoy lo utilizamos como aula abierta sobre monitoreo comunitario y cuidado respetuoso de los nacientes.

Historia e interpretación

Dicen que Chicche era una niña pastora que seguía a las vizcachas para encontrar plantas medicinales. En sus caminatas descubrió un puquio que cambiaba de color con cada canción que ella entonaba; así comprendió que el agua sentía la emoción humana. El relato cuenta que, cuando el pueblo discutía, el manantial se enturbiaba y dejaba de brotar. Por eso establecieron turnos de escucha: cada familia debía acercarse, cantar suavemente y registrar el sonido en vasijas de arcilla. Nosotros adaptamos esa práctica creando bitácoras sonoras: grabamos el flujo del agua, medimos temperatura y pH, y luego comparamos los datos con recuerdos de los mayores. El ejercicio termina con un abrazo colectivo al puquio y con la firma de un acta comunitaria que compromete a no desviar el manantial ni contaminarlo con detergentes.

Planicie estrellada de Cachipata en la noche

Leyenda 07

Cachipata

Cachipata es la planicie donde, según la tradición, las estrellas descendieron para enseñar a hilar historias. Es el escenario final del recorrido porque reúne artesanos, músicos y niños que sueñan con un parque vivo. La leyenda inspira nuestras acciones de turismo responsable, innovación social y creación de economías circulares con identidad.

Historia e interpretación

Cuentan que cada luna llena las estrellas se posaban en Cachipata transformándose en mujeres de trenzas brillantes que tejían cintas de luz para orientar a los caminantes. Los niños curiosos debían llevarles historias nuevas; de lo contrario, las estrellas se marchaban y el amanecer perdía sus tonos púrpura. Inspirados en esa tradición, organizamos veladas de narración donde jóvenes emprendedores comparten prototipos de turismo comunitario, productos reciclados y nuevas metodologías educativas. Encendemos fogatas controladas, proyectamos constelaciones sobre muros de adobe y construimos mapas colectivos de sueños locales. El mito concluye con un pacto: cada historia compartida da origen a un proyecto tangible. Por ello, al cerrar la actividad, firmamos compromisos para incubar emprendimientos de mujeres y para acompañar procesos formativos con universidades aliadas.